Agricultura en URUGUAY

 

 

  AGROTÓXICOS

Bromuro de metilo en Uruguay 


Un producto obsoleto, caro, pero en alza  

Agricultura en URUGUAY

 

Desde hace 60 años esta sustancia se ha usado masivamente en varios cultivos en todo el mundo. Ahora se sabe que destruye la capa de ozono; a pesar de que existen alternativas compatibles con el ambiente que lo sustituyen en la mayoría de los cultivos, en Uruguay su uso está en aumento. Una perla del collar.  

Leonardo de León*

El Bromuro de Metilo (bm) es un fumigante que se utiliza desde 1940 como desinfectante del suelo de amplio espectro contra patógenos en preplantación (hongos, nematodos) y malezas, siendo la alternativa más utilizada en el ámbito mundial. La mayor parte del bm lo fabrican tres empresas, dos ubicadas en el estado de Arkansas, Estados Unidos –Great Lakes Chemical y Ethyl/Albemarle–, y una en Israel –Dead Sea Bromine.

El bm es utilizado principalmente para controlar los patógenos que existen en el suelo (75 por ciento del consumo total mundial). Desde el punto de vista de las ventas en el mundo, América del Norte representa el mercado más importante con un 41 por ciento, seguido por Europa con un 26 por ciento, Asia (incluyendo Israel y Oriente Medio) con un 23 por ciento, y finalmente Africa, Sudamérica y Australia con el 9 por ciento.

En 1992, durante la cuarta reunión del Protocolo de Montreal (pm) celebrada en Copenhague, se planteó el retiro del bm del mercado por su efecto destructor de la capa de ozono estratosférico, creándose un comité de expertos con el fin de encontrar alternativas, así como un panel de especialistas para evaluar económicamente dichas alternativas. En la décima reunión del Protocolo de Montreal se estableció, para los países desarrollados, un programa en el que se acordó la reducción, de forma gradual, de los usos agrícolas del bm, hasta llegar a su eliminación total para 2005, y para “países del artículo 5” –países en desarrollo– su eliminación en 2015.

BROMURO, AMBIENTE Y SALUD HUMANA. La principal desventaja del bm radica en su alta toxicidad, que lo hace peligroso para los trabajadores, reduce la biodiversidad del suelo, los residuos del bromuro originados en el suelo pueden causar problemas en algunos cultivos, contamina el aire en zonas próximas a las aplicaciones, contamina el agua en zonas con niveles freáticos altos, etcétera. Pero uno de los principales problemas que ocasiona este producto es que cuando se usa como fumigante de suelo, entre el 50 y el 95 por ciento del gas pasa a la atmósfera. Por lo tanto, además de ser un plaguicida de amplio uso, es una sustancia que reduce la capa de ozono. Una vez en la estratosfera, la radiación de alta energía procedente del sol hace que se libere un átomo de bromo, rompiendo el enlace entre el bromo y el grupo metilo. Este átomo de bromo se encuentra en un estado muy reactivo, y destruye el ozono molecular (O3).

El átomo de bromo reacciona también en la estratosfera con moléculas estables que contienen cloro, liberando el cloro, que también contribuye a la destrucción de otras moléculas de ozono. Debido a esta reacción en cadena, el bromo procedente del bm es unas 50 veces más eficaz como destructor del ozono que los átomos de cloro procedentes de los clorofluorocarbonos (cfc).** Se estima que el bromuro de metilo reduce entre 5 y 10 por ciento la capa de ozono.

La exposición del organismo humano a altas concentraciones de bm puede provocarle consecuencias en sus sistemas nervioso central y respiratorio, en los ojos y la piel. Los síntomas más comunes de una intoxicación aguda incluyen debilidad, decaimiento, dolor de cabeza, perturbaciones visuales, náuseas y vómitos. Es común que los síntomas descritos anteriormente aparezcan junto con irritación de las membranas de los ojos, vías aéreas y de la piel. Luego surgen síntomas en el sistema nervioso central, produciendo entumecimiento, descoordinación muscular, temblor, espasmos musculares, falta de equilibrio, agitación extrema, convulsiones y coma. Dependiendo de la dosis puede causar incapacidad permanente grave, o incluso la muerte por fallas en la respiración. En mujeres embarazadas la exposición al bromuro de metilo puede dar lugar a malformaciones fetales. La exposición crónica al bromuro puede provocar daño a las neuronas que regulan el proceso cognoscitivo, la coordinación física y el control muscular. Las personas expuestas a este producto han desarrollado problemas respiratorios, gastrointestinales y neurológicos, incluyendo inflamación de nervios y órganos y degeneración ocular.

La exposición relacionada con fumigaciones ha dado lugar a una incidencia significativamente alta de irritación de ojos y garganta, afecciones de piel, dolor de pecho, náuseas, fatiga, vértigo y debilitamiento de las extremidades. La exposición a concentraciones altas ha provocado varias muertes. La agencia ambiental de Estados Unidos (epa, por sus siglas en inglés) clasifica este producto como de categoría toxicológica I –la más alta– y su uso está permitido sólo a aplicadores certificados. En Uruguay la aplicación la realizan en la mayoría de los casos los productores y los asalariados.

EL BROMURO DE METILO EN URUGUAY. El bm en nuestro país es utilizado en la producción hortícola protegida –invernáculos–, en el cultivo de tabaco y en la desinfección de sustratos para la producción de plantines hortícolas. Según información de la Dirección General de Servicios Agrícolas del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (dgsa) se están incrementando los volúmenes de importación de ese producto químico en forma importante, pasando de 40 toneladas en 1999 a casi 60 toneladas en 2000, con una tendencia a seguir aumentando para este año. En 1997 la cantidad de bm importado no superaba las 10 toneladas.

En la mayoría de los cultivos que se realizan en la agricultura uruguaya no se utiliza bm, sólo se aplica en tomate, morrón y cucurbitáceas (melón, pepino) que se realizan bajo protección (invernáculo), fundamentalmente en Salto y en la producción de plantines de tabaco en Artigas. Es decir que el uso de bm en nuestro país es excepcional y está restringido a las zonas donde se practica la “horticultura moderna”.

El monocultivo, el incremento de temperatura y humedad en los cultivos protegidos, el uso intensivo de plaguicidas y fumigantes, el mal uso de las variedades resistentes han contribuido a intensificar los problemas fitosanitarios que se pretenden remediar con las aplicaciones de bm.

ALTERNATIVAS AL BM EN URUGUAY. Entre las alternativas no químicas se encuentran la solarización, la biofumigación, junto a diferentes prácticas culturales, variedades resistentes y el control biológico; y entre las químicas se utilizan el dazomet, el metam sodio y el tetratiocarbonato de sodio.

Una de las alternativas que se viene llevando adelante con éxito en muchos países y también en Uruguay es la biofumigación, que se define como “la acción de las sustancias volátiles producidas en la biodescomposición de la materia orgánica en el control de los patógenos de las plantas”. La utilización de estos materiales contribuye a resolver los problemas ambientales creados por los residuos agrícolas. Esta técnica es de bajo costo y de fácil aplicación, que en combinación con otras técnicas como la solarización, pueden incrementar su eficacia al permitir su empleo en épocas del año y áreas donde se alcanzan las temperaturas óptimas. La eficacia de la biofumigación se incrementa cuando se incorpora dentro de un sistema de manejo integrado de cultivos.

La adición de materia orgánica al suelo para mejorar la fertilidad y controlar las plagas y enfermedades es una práctica tan antigua como la agricultura. Se ha ensayado una gran variedad de materiales que como enmienda al suelo pueden servir para controlar nematodos, hongos fitoparásitos y malezas. Estos incluyen el estiércol de ganado, residuos de industria papelera y forestal, residuos de industrias pesquera y de mariscos, así como numerosos subproductos de agricultura, alimentación y otras industrias.

En Uruguay desde 1996 se vienen realizando, en diferentes cultivos y zonas productivas, diversas evaluaciones del efecto de la biofumigación. Sus cualidades han sido confirmadas experimentalmente en laboratorio y en cultivos de acelga y tomate protegidos en Tacuarembó, y de tomate en Montevideo, en predios de la zona de Canelones. Además la biofumigación está siendo la clave de la baja incidencia de nematodos en cultivos de Bella Unión, Canelones, Montevideo y otras zonas productivas donde se la utiliza.

En las evaluaciones se han utilizado diversos biofumigantes, que han dado buenos resultados, con eficacia similar y en algunos casos superior a la de los productos fitosanitarios convencionales. Los productos utilizados han sido estiércol de pollo con cáscara de arroz, estiércoles de gallina, ovino y de vaca; restos de brócoli, restos de maíz y residuos agroindustriales en general. La diferencia de estos compuestos con otros productos existentes en el mercado radica en que no tienen efectos negativos sobre el ambiente y la salud de los consumidores, y tampoco presentan limitaciones para su utilización en producción integrada e incluso en agricultura ecológica.

Con el uso de estos residuos agrarios, que son una excelente fuente de materia orgánica, se logra mejorar el control de patógenos del suelo y también enriquecerlo. De esa manera se incrementará la capacidad productiva de los suelos al aumentar la cantidad de nutrientes asimilables por las plantas, mejorando la estructura del suelo, lo que favorece su aireación y permeabilidad. Esto repercute en una mayor eficacia del abonado de fondo, incrementando su actividad biológica al intensificar las poblaciones microbianas, aumentando su biodiversidad y activando los procesos biológicos que tienen lugar en el suelo.

La búsqueda de alternativas a la utilización del bm  tiene no sólo objetivos ambientales y de disminución de daños sobre la salud humana, sino también económicos. Como ejemplo, la cantidad necesaria de bromuro de metilo para mil metros cuadrados de invernadero –en las dosis recomendadas, que en algunas ocasiones llegan a 100 gramos por metro cuadrado– tiene un costo de 710 dólares (Plan Agropecuario, febrero 2001). Esto sin cuantificar los costos ambientales o el de los efectos en la salud que genera su aplicación. Como contracara, el costo de la biofumigación para la misma cantidad de metros cuadrados de invernadero es de 75 dólares, incluyendo la mano de obra. O sea, diez veces menos. Este dato se obtuvo a partir de la realización de un tratamiento en un predio de la zona de San Bautista (Canelones). El biofumigante utilizado fue estiércol de pollo mezclado con cáscara de arroz (6 mil quilogramos). En este caso el costo es elevado, ya que el material no es del predio, por lo que fue necesario un flete. Los costos disminuyen utilizando enmiendas orgánicas disponibles en cada predio. Además de su efectividad en el control de nematodos, esta es otra de las razones por la que la biofumigación se está utilizando a buen ritmo en diferentes zonas productivas a lo largo y ancho del Uruguay.

¿POR QUÉ NO SE ELIMINA YA EN URUGUAY? Frente a estos resultados es poco comprensible que en Uruguay se esté incrementando la importación de bm. Se está ejecutando en el país un proyecto para el desarrollo de alternativas y para su eliminación, que comenzó en 1999, y del que se han presentado recientemente los resultados finales de la evaluación, habiéndose ofrecido resultados preliminares el año pasado, en setiembre, en un seminario realizado en la ciudad de Salto organizado por el inia y el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente.

Los resultados demostraron la existencia de alternativas, como la biofumigación, con comportamiento similar o en algunos casos mejor que el bm, utilizando distintos materiales como cáscara de arroz, estiércol de pollo con cáscara de arroz, residuos de brócoli, coliflor y maíz dulce; siendo éstos definidos según la disponibilidad de residuos en la zona donde se estableció el experimento. A esta experiencia hay que sumarle los resultados que se vienen obteniendo desde hace años en diferentes zonas productivas.

¿Cuál es la razón de este fuerte incremento en los volúmenes importados? Los organismos de investigación que deben desarrollar estas alternativas y profundizar en ellas, frente a una situación que está dada de hecho, que es el compromiso asumido en el Protocolo de Montreal para eliminar a nivel mundial el uso del bromuro de metilo, ¿están haciendo el trabajo de desarrollo y difusión? ¿Cómo puede ser que desde que se dieron los primeros resultados del proyecto, en vez de disminuir las cantidades de bm importado estén aumentando? Después de los resultados presentados, a casi ya un año, ¿cuáles han sido las actividades realizadas para mostrar el éxito de esas alternativas?

De acuerdo con los resultados que se han obtenido, es decir, lograr alternativas eficaces, y habiéndose demostrado su eficacia en predios de productores de diferentes zonas, se hace necesario adelantar los plazos de eliminación del uso de este producto. Esto permitirá reducir los efectos negativos del mismo en la salud de los trabajadores y productores rurales, así como en el ambiente.

 


* De León es responsable del departamento de agricultura de la Rel-uita.

** Usados desde 1928 en los refrigeradores, congeladores, acondicionadores de aire, aerosoles, en la elaboración de plásticos y como solvente para limpiar circuitos electrónicos.

 

Referencias bibliográficas

• R Rodríguez-Kábana (1996). “Impacto ambiental del bromuro de metilo. Alternativas al bromuro de metilo en agricultura.” Seminario internacional, 29 y 30 de abril, Almería, España.

• L de León y M Peyrou (2000). “Case Studies on Alternatives to methyl bromide. Strawberries in Uruguay: integrated pest management.” United Nations Environment Programme (unep) 34-36.

• AG Whitehead, 1998. Plant Nematode Control. cab, Londres, 384 págs.

• R Rodríguez-Kábana, 1990. “Las técnicas agronómicas en la regulación de las enfermedades de las plantas.” Agrícola Vergel. 9, 976-980.

• A Bello, 1998. “Biofumigation and integrated crop managemente.” En: A Bello, JA González, M Arias, R Rodríguez-Kábana (Eds). Alternatives to Methyl Bromide for the Southern European Countries. Phytoma-España, dg XI eu, Valencia, España, 99-126.

mbtoc (1997). Report of the Technology and Economic Assesment Panel. unep, Nairobi, Kenia, 221pp.

• L de León, J A López-Pérez, A Rodríguez, D Casanova, M Arias y A Bello (2001). “Manejo de Meloidogyne arenaria en el cultivo de acelga bajo cubierta en Uruguay.” Nematropica, vol 31, nº1. 103-108.

• L de León, L Díaz y M Peyrou (2000). “Validación de la solarización para la producción integrada en la horticultura del sur.” Proyecto bid/Prova-Predeg. Revista de Predeg

• L de León, L Banchero, JA López-Pérez y A Bello (2000). “Control de Meloidogyne incognita en cultivo de tomate en Uruguay.” Bol San Veg Plagas, vol 26, nº3, 401-407

• A Bello, A López-Pérez, L Díaz-Viruliche, L de León, R Sanz y M Escuer. 1999. “Local Resources as methyl bromide alternatives in nematode control.” Abstracts of the XXXI Annual Meeting onta (Organization of Nematologists of Tropical America) June 21-25, San Juan, Nematropica 29, 116.

• A Bello, L Díaz-Viruliche, JA López-Pérez, L de León, A García Alvarez, R Sanz, J Herrero. 2000. “Biofumigation with rice residues in integrated crop production.” II International Plant Protection Symposium at Debrecen University. Setember 2000, Debrecen, Hungary

• L de León, M Arias y A Bello. 2000. “Control de nematodos en cultivos protegidos.” XXXII Annual Meeting onta (Organization of Nematologists of Tropical America), April, Alabama. usa.

inia-onudi 2001. Evaluación de alternativas al bromuro de metilo en el sector hortícola de Uruguay. Salto, octubre 2001.

 

 

Comuníquese con Nosotros

UITA - Secretaría Regional Latinoamericana - Montevideo - Uruguay

Wilson Ferreira Aldunate 1229 / 201 - Tel. (598 2) 900 7473 -  902 1048 -  Fax 903 0905