Sobre la responsabilidad

social corporativa de Nestlé

 

En la década de los 90 del siglo pasado Nestlé estaba comandada por Helmut Maucher y la filosofía que éste le imprimió a la compañía puede resumirse en una de sus declaraciones a la prensa: “Para una empresa como la nuestra el mundo es nada más que un pueblo. Podemos ir dondequiera que sea y lo hacemos. Ya no hay más barreras, ni políticas, ni económicas, ni siquiera físicas.

 

En este mundo abierto, existen regiones con costos mucho más bajos y perspectivas de crecimiento mucho más fuertes que en Europa. Lo que me preocupa es que los europeos no parecen haber entendido que ahora están en competencia permanente con el resto del mundo por puestos de trabajo e inversiones.

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Brasil

28-04-2006

 

Esto nos ha cambiado completamente la vida

Testimonio de Sergio da Silva, ex trabajador de Nestlé

 

Por

Carlos Amorín

 

Cuando les pido a los empleados de Nestlé que sean más competitivos, ¿qué es lo que les estoy diciendo? Que estoy luchando por ellos. Y esa es la verdad exacta: en cuanto a mí, yo sé que si no se esfuerzan más, sus empleos y salarios irán a otra parte. No pueden olvidar una cosa: el capital es móvil. No así las personas.”1

 

Aquella supuesta lucha no resultó exitosa, pues la administración de Maucher se caracterizó por la disminución de los puestos de trabajo, además de la descentralización de la sede en Vevey en la toma de decisiones y la adquisición de empresas. En realidad, fue un avanzado de lo que ahora llamamos “globalización” y sus advertencias a los trabajadores y trabajadoras europeas todavía son lamentablemente válidas para cualquier trabajador en cualquier parte del mundo.

 

Retirado Maucher en 1997, asume la dirección Peter Brabeck, quien en ocasión del Foro Económico Mundial celebrado en medio de masivas protestas en Nueva York en el año 2002, develó los principales elementos de su política futura. En aquella oportunidad, entre otras cosas, expresó: “En vez de tomar la defensiva y permitir que los activistas monopolicen el debate, debemos salir y difundir las bondades de los mercados libres. Somos malos para comunicar los éxitos de la globalización.” La revista América Economía lo entrevistó durante el Foro y frente a la pregunta de cómo habría que comunicar mejor el mensaje respondió: “Primero tienes que convencer a tu propia gente. Por ejemplo, si puedo convertir a cada uno de los 255 mil empleados de Nestlé en embajadores de la globalización, entonces ese es un gran paso adelante”.2

 

El concepto de responsabilidad social corporativa de Nestlé

 

Siguiendo los anteriores principios fue que Nestlé se sumó a la nueva política empresarial de marketing denominada “Responsabilidad Social Corporativa”, donde las grandes compañías exponen en versión libre sus buenas intenciones en materia social y detallan sus proyectos y logros, pero que en realidad no se trata de otra cosa que el mero cumplimiento de las normas laborales, ambientales y sociales mínimas. La compañía acaba de publicar “El Concepto de responsabilidad social corporativa de Nestlé, según se ha implementado en Latinoamérica”.

 

En otra oportunidad habremos de analizar por qué Nestlé decidió colocar a América Latina como ejemplo, pero en su introducción Brabeck afirma que en América Latina Nestlé tiene un compromiso de impulsar el progreso, indica que vivió y trabajó 17 años en la región (Chile, Ecuador y Venezuela) y habla de proporcionar a “nuestra gente una fuente de ingresos estables y prestaciones sociales a sus familias” y de beneficiar a la sociedad mediante la creación de valor a largo plazo. Agregando: “tenemos que darnos cuenta de cuándo otros perciben que estamos dañando a la sociedad o el medio ambiente, investigar sus acusaciones objetivamente y, si son fundadas, corregirlas. Siempre habrá temores y objeciones por parte de la sociedad y tenemos que estudiarlos detenidamente. La peor respuesta es saltar de inmediato al carro de la responsabilidad social corporativa o encubrir los problemas con una campaña de relaciones públicas.”

 

El documento le brinda una magnífica oportunidad a la UITA –organización que representa mayoritariamente a los trabajadores de Nestlé en el mundo– de desmitificar su contenido, no obstante, debido a su extensión nos vemos obligados a comentarlo por partes.

 

Comenzaremos con el apartado “Agricultura y suministro”, que ilustra sobre la política de Nestlé en materia de proveedores y productores agrícolas, investigación y desarrollo en la materia; donde “se privilegian los métodos de cultivo que preserven el suelo, el agua, el aire, la energía y la diversidad genética”, para todo lo cual los agrónomos de Nestlé ayudan a los campesinos para cumplir con esas metas.

 

Nescafé amargo

 

No estaba seca la tinta del lujoso y multicolor folleto, cuando las noticias se encargaron de desmentir las idílicas afirmaciones de Peter Brabeck . Vamos a situarnos:

 

·              Nestlé generó durante el año pasado una cifra de negocios récord de 91.100 millones de francos suizos (74.342 millones de dólares) con un crecimiento de 7,5 por ciento respecto a 2004. El beneficio neto fue de 7.990 millones de francos suizos (6.520 millones de dólares). Las mayores ventas y beneficios se registraron en Norte y Sudamérica, con ventas por 30.700 millones de francos suizos (25.051 millones de dólares). Para 2006 Peter Brabeck espera un crecimiento de entre 5 y 6 por ciento, así como mejoras en el margen operacional.

 

·              En 1938 Nestlé lanzó Nescafé, un café instantáneo en polvo que para producirlo, en lugar de usar el método de tambor en el que el café ya preparado queda reducido a cristales, se pulveriza el líquido en torres calientes donde las gotas se convierten en polvo, al cual le agregan igual cantidad de hidratos de carbono (dextrina, dextrosa y maltosa) que, según los fabricantes, ayuda a mantener el sabor. El sabor del café instantáneo era tan malo que no importaba que clase de granos se utilizaba en su elaboración, de manera que se recurría al grano barato de la variedad robusta, proveniente de las colonias africanas. El mal café se compensaba con buena y abundante propaganda, rubro en el cual Nescafé invirtió en 1952 un millón de dólares en Estados Unidos.3

 

·              Actualmente, según la compañía, se consumen en el mundo 4.000 tazas de Nescafé cada segundo, para lograrlo se recurre, como hemos dicho, a la propaganda. Un ejemplo lo tenemos en España –cuya población consume cada día 6,5 millones de tazas de Nescafé y un millón de sobrecitos del producto en bares y cafeterías– donde desde 1984 se aplica la promoción “Un sueldo para toda la vida”, en la cual su ganador o ganadora accederá de por vida a un sueldo de 1.520 Euros mensuales. No obstante, si existiera una verdadera responsabilidad social de Nestlé, esta consistiría en garantizarle a sus trabajadores y trabajadoras en España no un sueldo para toda la vida, pero si al menos hasta la edad de jubilarse.

 

Instantáneo y transgénico

 

Pero nada detiene a Nestlé en su afán de maximizar ganancias. No alcanza con utilizar la variedad de granos más barata, ahora la compañía pretende recurrir a una planta de café genéticamente modificada. Según Greenpeace –ONG que efectuó la denuncia el pasado abril– Nestlé obtuvo la autorización de la Oficina Europea de Patentes para producir una planta de café transgénica cuya característica sería la de otorgar mayor solubilidad al café en polvo.

 

México produce 4,2 millones de sacos de 60 kilos de café al año y es líder en la producción de café orgánico, los estados cafetaleros son Chiapas, Oaxaca y Veracruz, donde el 66 por ciento del grano proviene de plantaciones familiares menores de 10 hectáreas. Por ello es que la Coalición Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC) argumenta que de aprobarse la patente solicitada por Nestlé –cuyo número es MXPA04000332A– los productores estarían en mayor desventaja y los que exportan café orgánico –México es líder mundial de este producto– pueden perder sus mercados.

 

Los productores mexicanos de café han demandado al secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, la suspensión de cualquier autorización de patente solicitada por Nestlé. Los productores argumentan que la compañía ya obtuvo la eliminación de aranceles en la importación de café verde y apoyo gubernamental para fomentar la producción de café robusta, cuando la producción tradicional en el país es de café arábiga de mejor calidad. El temor de los campesinos sobre el poder de Nestlé no es infundado en la medida que tomemos en cuenta que el presidente Vicente Fox es un hombre de Coca-Cola y ésta y Nestlé son socios.

 

Ante la denuncia, la respuesta de la compañía es de antología. Su vocero Francois-Xavier Perroud declaró en Vevey que Greenpeace “sufre una confusión”, ya que la patente aludida “fue autorizada en abril de 2003 y no en 2006” como denuncia la ONG. No hay nada nuevo –argumenta Perroud– y tiene razón, pese a sus lujosas publicaciones…nada nuevo en Nestlé.

 

En Montevideo, Enildo Iglesias

© Rel-Uita

8 de mayo de 2006

Enildo Iglesias

 

 

 

 

 

 

 

 

1 - Entrevista en Le Nouvel Observateur, febrero 1996.

2 - Tomado de Nestlé: “Somos malos comunicadores”, página Web de la Rel-UITA, junio 2003.

3 - Mark Pendergrast, El café, historia de la semilla que cambió el mundo.

 

 

    

 

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